La gama ampliada de colores imprime imágenes y colores especiales de alta calidad con hasta siete colores de tintas predefinidas. Sus beneficios son muchos: impresiones más estables manteniendo la tonalidad de los colores de sus trabajos con siete colores, el alcance del 90% de los colores especiales, fijando siete colores en máquina y conjugando trabajos y un patrón elevado de embalajes impresos a un nivel jamás visto en el mercado de envases.

Con los beneficios citados y un fuerte ROI (retorno sobre inversión), es posible decir que la Gama Expandida se ha convertido en un proceso inevitable, o sea, quien aún no se ha adherido en algún momento tendrá que adherirse? Para responder a la pregunta, hay que mirar el panorama total, no sólo de la producción en sí.

La implementación de tecnologías como la de la Gama Expandida ocurre mediante exigencia cada vez mayor de beneficios en el proceso de impresión flexográfica.

Los métodos tradicionales de separación que utilizan colores especiales siempre continuarán a medida que la Gama Expandida reproduzca colores exactos y procese imágenes. En la impresora moderna, la Gama Expandida será la base de partida de una jornada de innovaciones para la búsqueda de soluciones para agregar valor al trabajo generado.

 

Es necesario comprender qué clientes encajan en el uso de esta tecnología.Por ejemplo, así como hay consumidores totalmente abiertos al uso de Gama Expandida, hay consumidores extremadamente críticos, los cuales no aceptarían que su logotipo compuesto por 100% de un color especial (chapado), sea convertido a porcentajes de una composición con más de una composición color (reticulado)
Será necesario un cambio cultural también.

Marcos Cardinale, gerente de marketing de la empresa de envases Esko, dice en una entrevista que “trabajar con Gama Expandida es un proceso que será considerado más temprano o más tarde, pues permite producir impresiones más rápidas y con excelente calidad y al mismo tiempo disminuir costes. Es una de las tecnologías más avanzadas de impresión y de aprovechamiento de recursos.

La tendencia inevitable es que los convertidores flexográficos migren de un proceso más artesanal a un proceso de fabricación estandarizado, para mantenerse competitivos.
Es una inversión en tiempo y recursos que puede traer beneficios para todos, pero requiere compromiso.

El convertidor debe estar comprometido en desarrollar flujos de trabajo de preimpresión y procedimientos estandarizados de control de impresión que soportarán un flujo de trabajo de paleta de colores fijos y las marcas deben estar preparadas para cambiar su mentalidad, que hoy se basa en el costo por color.

Cuente con nosotros para sacar sus dudas y pasar por la adaptación de la Gama Expandida de Colores.

Fuente: Revista Inforflexo